Cuándo tomar probióticos y prebióticos | Disbiosis intestinal

En este artículo repasamos la importancia de una microbiota activa y te recomendamos cuándo debes tomar probióticos.

Tu intestino es un ecosistema complejo, encargado de la absorción de nutrientes y que entra en contacto con muchos antígenos y sustancias extrañas a diario.

Su superficie es de unos 300 metros cuadrados. Por lo que  el intestino es el órgano más grande de tu cuerpo.

Están surgiendo muchos avances sobre la modulación de la microbiota intestinal mediante probióticos, prebióticos y simbióticos para tratar enfermedades gastrointestinales y trastornos funcionales como el síndrome de intestino irritable, colitis ulcerosa, vulvovaginitis, y se ha valorado su efecto en las alergias, como la dermatitis atópica, así como en la prevención de infecciones.

La diferencia entre prebióticos y probióticos y cuándo tomar cada uno.

Microbiota intestinal

La microbiota intestinal, antes llamada flora intestinal es un órgano más del aparato digestivo. Consta de unas 400-500 especies, pero muchas aún no han podido ser secuenciadas e identificadas.

Cumple varias funciones:

1.-METABÓLICA: fermenta sustancias no digeribles y el moco endógeno, facilita la síntesis y el almacenamiento de aminoácidos y ácidos grasos, favorece la producción de vitamina K y la absorción de iones. Lactobacillus mejora la digestión de la lactosa, facilitando la función de la enzima lactasa. Participa en la modulación del peso corporal.

2.-INMUNITARIA: modula el sistema inmunitario GALT (tejido linfoide asociado al intestino -Gut-Associated Lymphoid Tissue-).

3.-EFECTO BARRERA: protege frente a patógenos, ya que compite por la adhesión a la mucosa. Secretan bacteriocinas que son antibióticos naturales.

4.-TRÓFICA: controla la sobreproducción y diferenciación de las células epiteliales y promueve el bienestar digestivo y la homeostasis del sistema inmune.

5.-REGULA EL ESTADO DE ÁNIMO: en el intestino se produce el 90% de la serotonina.

Eubiosis y Disbiosis

La eubiosis es un estado de equilibrio inmunológico a nivel intestinal en el que las especies que forman la microbiota conviven en armonía.

La disbiosis intestinal supone el sobrecrecimiento de las bacterias patógenas, lo que deriva en un estado de desequilibrio y a la larga patologías intestinales e incluso sistémicas.

En la microbiota encontramos bacterias simbiontes (bacterias beneficiosas: lactobacilus y bifidobacterias), bacterias comensales (bacterias neutrales pero que se pueden convertir en perjudiciales cuando se desequilibra la microbiota: coli, estreptococos, bacteroides) y bacterias patógenas (clostridium, pseudomonas, staphylococus).

Causas de disbiosis intestinal

Existen varias causas frecuentes de disbiosis intestinal como:

  • Terapia con antibióticos.
  • Infecciones virales, por hongos o protozoos.
  • Estrés crónico.
  • Alteración del pH.
  • Malos hábitos alimentarios.
  • Alteración gastrointestinal (motilidad, peristaltismo, dispepsia, déficit ácido clorhídrico o de enzimas digestivas…).
  • Abuso de laxantes.
  • Alteración inmunitaria.
  • Agresión por técnicas médicas (cirujía de hemorroides, colonoscopia, hidroterapia de colon…), etc.

Efectos de la disbiosis intestinal

Tras el desequilibrio de la microbiota, la disbiosis intestinal tiene una serie de consecuencias como:

  • Paso de sustancias mal digeridas al torrente sanguíneo.
  • Alteración de la permeabilidad intestinal.
  • Alteración de las bacterias simbiontes (lactobacilus y bifidobacterias), por lo que se reduce la actividad de lactasa, favoreciendo la intolerancia a la lactosa.
  • Disminución de síntesis de vitamina K, con lo que puede aumentar el riesgo de sangrados.
  • Alteración del sistema inmunitario intestinal (GALT) y del tejido linfoide asociado a mucosas en general (MALT -Mucosa-Associated Lymphoid Tissue-, también denominado folículos linfáticos: amígdalas, placas de Peyer, bazo y ganglios linfáticos).
  • BALT (bronchus-associated lymphoid tissue) en la mucosa que recubre las vías respiratorias, contiene linfocitos B y T.
  • GALT (gut-associated lymphoid tissue), son folículos linfoides a lo largo del tubo gastrointestinal. Destacan las placas de Peyer, situadas en la lámina propia de la mucosa del intestino delgado.
  • NALT (nose-associated lymphoid tissue).
  • CALT (conjunctiva-associated lymphoide tissue).
  • Producción de gas por fermentación al reducirse los lactobacilos aumenta el CO2 que no tiene olor y se distiende el vientre; sin embargo, si los gases tienen un olor fétido, se deben a fenómenos de putrefacción por alteración de los bifidobacterium.
  • Mayor riesgo de las siguientes patologías: enfermedad inflamatoria intestinal (crohn, colitis ulcerosa), colon irritable, obesidad, candidiasis, eczemas, urticarias, dermatitis atópica, infecciones ORL de repetición, cistitis recurrentes, cefaleas, orzuelos, úlceras bucales, aftas, gingivitis, ansiedad, depresión, fatiga, insomnio, etc.

Probióticos y prebióticos

 

Los prebióticos se puede decir que son el “alimento” de los probióticos. Tienen una acción sinérgica. Los prebióticos más utilizados son la inulina, los FOS y GOS (fructooligosacáridos y galactooligosacáridos).

Los complementos nutricionales que combinan probióticos y prebióticos se denominan simbióticos.

Los probióticos más utilizados son las levaduras y los fermentos.

Las levaduras lácticas pertenecen a la familia de los hongos. Son más resistentes al ácido clorhídrico y a los antibióticos. Se consideran una flora temporal protectora frente a patógenos. Ayudan a restablecer la microbiota.

Un fermento es una bacteria láctica, con actividad enzimática de fermentación. Se multiplican gracias a los azúcares y producen ácido láctico y otros metabolitos que ayudan al equilibrio de la microbiota.

 

Probióticos para restablecer la flora

Floratab cápsulas. Prevención

Levadura probiótica (Sacharomyces boulardi) sin excipientes que restaura la microbiota tras un tratamiento con antibióticos. También está indicada en infecciones por Candida, cistitis recidivantes, diarreas bacterianas, gastroenteritis víricas, aftas, halitosis y prevención de la diarrea del viajero.

1 cápsula al día después de las comidas (5.000 UFC). Sin lactosa, ni gluten ni edulcorantes, ni azúcares añadidos. Apto para vegetarianos, embarazadas y niños.

Florafast. Tratamiento

Contiene Lactobacilus acidophilus que tiene una acción preferente a nivel del intestino delgado y Bifidobacterium lactis que actúa a nivel del colon. Está enriquecido con prebióticos (galactooligosacáridos), que ayuda a restablecer la microbiota.

1 sobre al día. Cada sobre contene 1000 UFC de Lactobacilus acidophylus, 1000 UFC de Bifidobacterium lactis y 500 mg de GOS. Sin gluten, ni edulcorantes, ni azúcares añadidos. Apto para vegetarianos, embarazadas y niños.

Interesante como combinación con Floratab, o cuando ya ha aparecido el problema como diarrea aguda, la diarrea del viajero (combinado con floratab), recuperación tras una colonoscopia, enfermedad inflamatoria intestinal (crohn, colitis ulcerosa, colon irritable…), gases, hinchazón abdominal, dispepsia, acidez, reflujo, cistitis recurrentes, etc.

Florafluid. Inmunomodulador

Contienen dos cepas de Lactobacilus, L. acidophilus y L. plantarum. Es menos intensivo por lo que es ideal para tratamientos a largo plazo.

1-2 viales al día. Restaura la microbiota y activa el sistema inmune. Funciona muy bien para el estreñimiento (tratamiento a largo plazo -3-4 meses-), intolerancias alimentarias, bienestar intestinal, hinchazón abdominal. Ideal para estimular las defensas de los adultos mayores.

Desenrosca el tapón, reconstituye el polvo al momento y tómalo.

Florafluid junior. Inmunomodulador

Aporta dos cepas de Lactobacilus L. rhamnosus (1000 UFC) y  L. plantarum (1000 UFC) y Bifidobacterium lactis (1000 UFC). Tiene un gran poder inmunoestimulante y además contiene vitaminas y minerales antioxidantes, que activan las defensas (B6, B12 y Zinc) y extracto concentrado de sauco.

Florafluid niños mejora la energía y vitalidad de los niños, muy interesante para asociar con un tratamiento antibiótico y para la semana después de la infección. O como preventivo antes de la vuelta al cole o guardería. También para diarrea, estreñimiento, malestar digestivo e intolerancias alimentarias (gluten, lactosa).

1 vial al día, antes del desayuno. No contiene gluten, ni lactosa. Apto para niños a partir de 2 años. Podrían tomarlo niños menores (lactantes) aunque la forma farmacéutica ideal sería en gotas.

Ninguno de estos probióticos necesitan nevera.

Gases, digestiones pesadas e hinchazón abdominal

Colitab plus

Este suplemento alimentario aporta hinojo, anis, comino y pasiflora así como probióticos de la cepa Lactobacilus acidophilus y enzimas digestivas (lactasa, amilasa, celulasa, lipasa).

Reduce la hinchazón abdominal, los gases y los cólicos (acción carminativa) y favorece la digestión y el tránsito intestina. Ayuda a digerir la lactosa por el L. acidophilus y la lactasa y equilibra la microbiota. La pasiflora relaja el músculo liso y favorece una digestión eficaz.

Toma 1-2 cápsulas al día antes de la comida y/o cena. No contiene azúcares, edulcorantes ni colorantes. Puede contener trazas de gluten y lactosa. Apto para vegetarianos, embarazadas y niños.

Otra aplicación interesante es que favorece la subida de la leche en la lactancia.

 

Combinaciones recomendadas:

Hinchazón abdominal en la menopausia: colitab plus + florafluid

Estreñimiento: colitab plus + florafluid

SII: colitab plus + florafluid

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *